Los derechos audiovisuales marcan las condiciones para emitir partidos del playoff en espacios públicos
La celebración de la final de los play off de ascenso a LALIGA EA SPORTS de este sábado, entre la UD Almería y el Málaga CF, ha reavivado el interés por seguir el partido de forma colectiva en espacios públicos. LALIGA reconoce la ilusión que genera entre los aficionados una cita de estas características, capaz de movilizar a miles de personas y de crear un ambiente especial tanto en la ciudad anfitriona como en la del equipo visitante.
En este contexto, y como ha defendido LALIGA en anteriores ocasiones, la voluntad de vivir el fútbol de forma colectiva debe compatibilizarse con el marco contractual establecido con los operadores audiovisuales. Por ello, la emisión de partidos de fútbol en pantallas gigantes abiertas al público requiere autorización específica, ya que la retransmisión de un encuentro en un espacio público o accesible a una pluralidad de personas implica una comunicación pública de la señal y debe ajustarse a las condiciones legales, contractuales y audiovisuales vigentes.
En la práctica, este marco establece las condiciones necesarias para que el seguimiento colectivo de los partidos se realice con garantías y dentro de los canales autorizados. Los derechos audiovisuales de la competición están regulados por contratos específicos con los operadores que comercializan los canales oficiales, entre ellos LALIGA TV HYPERMOTION para hogares y LALIGA TV BAR para establecimientos públicos. Estas condiciones determinan quién puede emitir los partidos, en qué espacios y para qué tipo de uso, garantizando seguridad jurídica a clubes, operadores, establecimientos autorizados y al conjunto del fútbol profesional.
La regulación de estas emisiones también tiene un impacto directo en la hostelería. Bares, restaurantes y establecimientos autorizados realizan cada temporada una inversión para poder ofrecer fútbol a sus clientes dentro del marco legal, a través de las suscripciones y licencias correspondientes. Las emisiones masivas fuera de ese entorno alterarían las condiciones en las que operan quienes sí cuentan con autorización para emitir partidos en locales públicos.
En este escenario, la elevada capacidad de movilización de una cita de estas características también puede convertirse en una oportunidad para el tejido hostelero local. Estos lugares se consolidan como puntos de encuentro para vivir el fútbol en comunidad, dinamizar el consumo en los negocios del entorno y reforzar el papel de la hostelería como espacio natural para compartir este tipo de acontecimientos deportivos.
Este planteamiento permite compatibilizar la emoción de los aficionados con el respeto al marco audiovisual que regula la emisión de los partidos. En esa línea, la posición de LALIGA se orienta a garantizar que el seguimiento colectivo se produzca con seguridad jurídica y dentro de las reglas que sostienen el ecosistema del fútbol profesional, protegiendo a clubes, operadores, establecimientos hosteleros y seguidores.