Dos familias reclaman 14 años después la Primitiva millonaria de A Coruña en el juicio al lotero y su hermano

Se juzga al dueño de la Administración y al exdelegado provincial de Loterías por estafa y blanqueo de capitales

Manuel Reija y Miguel Reija, lotero y exdelegado provincial de Loterías y Apuestas del Estado acusados. | Europa Press.
Manuel Reija y Miguel Reija, lotero y exdelegado provincial de Loterías y Apuestas del Estado acusados. | Europa Press.

Dos familias reclaman el premio de la Primitiva en A Coruña correspondiente a un boleto agraciado en 2012 con 4,7 millones de euros. El proceso judicial que se está celebrando en la Audiencia Provincial de A Coruña implica al lotero acusado de apropiarse del boleto y a su hermano, entonces delegado provincial de Loterías y Apuestas del Estado, por presunta colaboración en el delito.

Las partes implicadas en el juicio incluyen a la viuda y la hija del supuesto propietario legítimo del boleto, fallecido antes del inicio del procedimiento, así como a la representación de otra persona que también reclamó el premio en su momento. Este asunto ha generado un amplio conflicto sobre la titularidad del premio, que se ventila en el tribunal.

Durante la primera sesión del juicio, se debatió la legitimación de la acusación particular de la segunda parte reclamente, pero el tribunal rechazó estas objeciones y mantuvo su personación. Fiscalía, acusaciones particulares, defensas, una aseguradora y la Abogacía del Estado participan en el litigio que se produce 14 años después de la obtención del boleto premiado.

Los procesados, Manuel y Miguel Reija, llegaron acompañados por sus abogados y evitaron declaraciones a la prensa, limitándose a un saludo formal. Manuel Reija es el lotero acusado de quedarse con el boleto, y su hermano Miguel, delegado provincial de Loterías en 2012, está igualmente implicado.

Planteamientos de la defensa y resolución judicial

Los abogados defensores han planteado diversas cuestiones procesales como la ausencia de un titular legítimo del boleto para sostener que no existe delito de estafa, la inexistencia de acusación por blanqueo de capitales y la nulidad de actuaciones o incluso del procedimiento. También solicitaron la suspensión del juicio por supuesta vulneración del derecho a la defensa y criticaron la falta de concreción en las acusaciones, dadas las discrepancias entre los relatos de las familias afectadas.

El tribunal analizó y rechazó todas estas cuestiones previas, validando la legitimación de la hija del fallecido para personarse en la causa y confirmando que no existe ruptura en la cadena de custodia del boleto. Además, se aceptaron como válidas las pruebas relacionadas con los movimientos registrados en la terminal de la administración de lotería de San Agustín, dirigida por el lotero procesado.

Acusaciones concretas y solicitud de penas

Las imputaciones más destacadas señalan a Manuel Reija por apropiarse de un boleto premiado con 4,7 millones de euros, mientras que su hermano Miguel está acusado de colaborar para facilitar dicha apropiación. La Fiscalía solicita para Manuel seis años de prisión por un delito de estafa o, en su defecto, por apropiación indebida. Para Miguel pide la misma pena pero por blanqueo de capitales o encubrimiento.

El juicio se centra únicamente en estos dos hermanos tras el rechazo previo de otros recursos y el archivo provisional de la causa contra otros cuatro altos cargos de Loterías del Estado implicados en la investigación inicial.

Origen y desarrollo del caso

El caso se ha convertido en uno de los más emblemáticos sobre el cobro de premios de Lotería en España, tras la disputa por un boleto premiado cuyo titularidad fue cuestionada desde su emisión. El lotero alegó que el boleto fue encontrado abandonado y, por tanto, reclamó el derecho a cobrar el premio. En paralelo, el Ayuntamiento de A Coruña inició un expediente en busca del ganador legítimo.

La investigación policial puso en duda la versión del lotero, sugiriendo que el boleto fue sustraído al verdadero propietario, fallecido posteriormente, y cuyos herederos reclaman ahora el premio. Según los informes, el dueño real acudió en el verano de 2012 a verificar sus boletos en la administración del acusado.

Relato de la Fiscalía

La Fiscalía sostiene que el fallecido propietario acudió en julio de 2012 para comprobar si sus boletos resultaron premiados. Sin embargo, el acusado, consciente del elevado importe del premio, se apropió del boleto sin informar al apostante ni devolverle el resguardo ni el comprobante emitido.

Con conocimiento de la cuantía del premio, el acusado se dirigió a la delegación provincial de Loterías en A Coruña, donde su hermano ejercía como delegado, para acelerar el cobro del boleto como si fuera el legítimo poseedor, ignorando los procedimientos reglamentarios.

La Fiscalía sostiene además que el hermano colaboró para "allanar el camino", ocultar el origen real del boleto y facilitar el cobro del premio, evitando cualquier actuación que pudiera clarificar la procedencia del resguardo.