Miles de personas se manifiestan en Santiago contra la "emergencia lingüística" del gallego
Movilización en defensa del gallego en Santiago
Este domingo, miles de personas han salido a las calles de Santiago para reclamar la protección del gallego, coincidiendo con la celebración del Día das Letras Galegas. La manifestación busca poner fin, según sus convocantes, a la "emergencia lingüística" que enfrentan la lengua y la cultura gallega.
La concentración, organizada por Queremos Galego bajo el lema O galego, lingua vital, comenzó al mediodía en la Alameda compostelana. Desde allí, la marcha recorrió diferentes puntos del centro histórico de la ciudad hasta llegar a la Praza da Quintana, espacio donde se desarrollaron actividades culturales. El evento contó con la participación de un grupo de gaiteiros que encabezaba la manifestación, mientras que el bloque de Queremos Galego lideraba el recorrido. Entre sus consignas se escucharon expresiones como "A Galiza, en galego" y "Nas aulas de Galiza queremos Galego".
Participación política y llamados a la acción
Marcos Maceira, portavoz de A Mesa Pola Normalización Lingüística, anunció que esta manifestación busca mostrar el compromiso social de Galicia con la recuperación y defensa de su lengua. Señaló que la sociedad gallega quiere que el gallego se recupere plenamente en todos los ámbitos.
Antes del inicio del acto, Maceira confirmó que la organización acude con los "deberes hechos", presentando el protocolo 'Lingua vital'. Este documento, que incluye más de 300 medidas, es una propuesta ciudadana que tiene como objetivo frenar la situación de emergencia lingüística que sufre el idioma gallego.
En el acto también estuvieron presentes representantes políticos destacados, como Ana Pontón, portavoz nacional del BNG, y Paulo Carlos López, secretario xeral de Movemento Sumar Galicia. Pontón, que lidera la oposición en el Parlamento de Galicia, criticó la política del PP durante los últimos 17 años, a la que calificó de "acoso y derribo" contra el gallego. Además, reclamó un cambio de rumbo y defendió que "el gallego no es una carga".